Este personaje del pueblo, que trabajó en múltiples labores como campesino, garrotero, fotógrafo y vendedor ambulante, tenía una meta trazada: salir adelante en cualquier terreno, con el sudor de su frente. Trabajador incansable, delegó en sus hijos el amor al trabajo, desbordando en ellos con energía y amor, su filosofía por la vida: alcanzar las metas y el éxito.
Con el apoyo de su esposa y sus pequeños hijos, después de vender miles de botones emblemáticos de las Olimpíadas de 1984, logra reunir una respetable cantidad de dinero, que invirtió en su primera producción titulada “Voy A Bajarte Una Estrella”, con acompañamiento de mariachi.
“Que cante el fotógrafo”, gritaban los parroquianos de los pequeños centros nocturnos y cantinas de la urbe angelina. Y Don Pedro cantaba, disfrutando el aplauso que lo transformaría en un hombre de negocios y más tarde en un exitoso productor de música regional Mexicana.
Don Pedro Rivera, El Patriarca del Corrido, el personaje del pueblo, comenta: “Siempre he tratado de ser el mejor en cualquier campo. Soy un hombre de lucha, de trabajo, con convicciones firmes, de fuerte carácter, determinado. Aún recuerdo cuando andaba detrás de las chivas, en mi natal Jalisco, convencido de que algún día sería grande y lograría, pese a mis pocos estudios, un mejor porvenir. “Ahora soy un hombre de empresa. Eso se lo debo primeramente a Dios, a mi constancia en el trabajo y al apoyo incondicional de toda mi familia, a mis principios y la fortaleza que le dan a uno los golpes en la vida. Mi mejor escuela ha sido la vida misma, con sus altibajos y logros, de los cuales me siento orgulloso.
Pero lo que nunca olvido, es la humildad, Esa es la base para ser un hombre de bien.
No olvides usar este código en todas tus compras en el sitio 4Life → → →

